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Proyecto Elly Presenta
[ Basado en Emoción: La Saga de Zeboim
]
Capítulo
6: Trabajo de una Madre.
“Buena fortuna.”
“Nada más.”
“Eres decepcionante, Myyah.”
Los ojos de Miang se enangostaron, mirando al vacío
negro que mostraba frente a ella unos extraños hombres, parecía
ser una mesa, pero sus luminosos escritorios era lo único que
distinguía sus asientos en donde pareciera podrían estar para
siempre, entre la obscuridad. “No deberías hablar. El
Ministerio Gazel encontró a Judah por ‘buena fortuna’. No
estaba planeado. Encontramos a El Contacto. El Ante-Tipo no debe
estar lejos.” Sus labios se encresparon en una apretada línea.
El Ministerio Gazel, los primeros humanos en la tierra, la
irritaban mas allá de toda creencia. Los doce ancianos estaban
vivos con bien, pero muchas veces, Miang deseaba que estuvieran
muertos.
Su distancia de Solaris la prohibía de visitar al
Ministerio Gazel en persona, y esto la forzó a
hablarles por una red de computadoras virtualmente; específicamente,
el inmenso sistema de comunicaciones SOL-9000. Cada ministro se
dirigía a ella desde su asiento de un color único, aunque el
podrido color de su piel era casi igual en las calvas de todos
ellos. Hasta que tuviera tiempo de visitar Solaris, la conexión
por el cuarto de comunicaciones vía SOL-9000 era suficiente.
“¿El Proyecto de Vida Artificial está avanzando?”
“Tan bien como puedo hacerlo, con los recursos
actuales. Aún demandan que continúe con la purga, después de
todo.”
“La purga es para descartar a los indeseables”
“Los no necesitados.”
“Los Ahnenerbes de Tercera-Etapa.”
“Los...”
“Lo sé.
Pero si quieren un Contacto Artificial creado antes de la
purga, entonces no puedo seguir peleando la guerra. Obtuve la
Tesis apenas hace unos meses. Las nanomáquinas son recientes
para la gente de Zeboim. Sin embargo, tan irónicamente, el
Contacto mismo es un investigador de nanomáquinas, hablo del
mismo autor de la Tesis. Me aseguraré de monitorear el Proyecto
cuidadosamente; y así, al Contacto también. Es matar dos pájaros
con una piedra.”
Hace unos años, Miang determinó que los humanos de ésta
Era eran “defectuosos” y no podrían ser usados para Deus.
Durante una junta con el Ministerio Gazel, un plan fue formulado
para disponer de esas personas “defectuosas”. Los arreglos
preeliminares para una guerra nuclear habían sido propuestos
mientras Miang se acercaba al Primer Ministro de la soberana
nación de Zeboim.
“También tenemos nuestras propias metas que debes
cumplir con éxito,” dijo una de las voces.
“Sólo basado en tu promesa es que te ayudamos,” dijo
otra.
Miang suspiró.
“No se preocupen.
Recuerdo el trato. Paciencia.
Tengan paciencia.”
“Hemos sido pacientes por los últimos seis mil años,
y aún así, no nos traes resultados.”
“Miren,” Miang liberó, comenzando a sentirse
exasperada. “He estado esperando por un largo tiempo también.
Sé lo que tengo que hacer. Quiero descansar también.” Bajó
la mirada a su reloj.
“Tengo
que irme.” Sin esperar una respuesta, apagó la terminal y
terminó la conexión. Volteó al taburete, y subió las
escaleras que salían del sótano del edificio del Parlamento de
Valeria.
Miang regresó a su cuarto. Exploró la grande suite
mientras entraba, asegurándose que nadie estuviera alrededor,
las puertas dobles de la pared a la izquierda se abrieron, y el
Primer Ministro Hawwa marchó adentro, obviamente frustrado con
algo. Miang revisó su reloj. Eran casi las tres en la mañana.
“¿Pasa algo malo?” Ella preguntó, sin moverse de su
posición.
El Primer Ministro gruñó palabras ininteligibles.
“No entendí.”
“Dije, que parece que Harfield estropeó las cosas ésta
noche. Estabas ahí.
Yo
no. ¿Cómo se supone que vamos a explicar ésta? El
promedio de esperanza de vida es treinta. Pero Harfield lo negó.
Todos los reportes ya están impresos. Yo...”
“Calma, cariño” Miang sosegó, aún mirando al
tapizado de caoba con líneas doradas que formaba el pabellón
de la cama. “Simplemente deberíamos hacer lo que Harfield
dijo. Estaba ahí ésta noche. Invierte unos cuantos millones y
reimprime los libros. Tenemos una semana.”
“Pero eso es totalmente en contra…”
“Nadie necesita saberlo.”
“Lo haces sonar tan simple. Hay miles de hombres de
clase media que trabajaron en ellos... estoy seguro que alguien
se dará cuenta.”
“Yo me encargaré. Al contrario, Meiji, sólo unas
veinte personas trabajaron en la imprenta, prueba de lectura, y
recolección de datos. Hay impresores también, pero si les
decimos que cometimos un error nadie nos hará
segundas-conjeturas.”
“Piensas en una manera para salir de todo, Miang.”
Hawwa abrió las cortinas del lado derecho de la cama y se
deslizó entre las cubiertas.
Miang no sonrió a su pequeño comentario. Desde luego
tenía que pensar en formas para salir de todo. El problema de
liar con la raza humana era que sólo eran humanos.
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